¿Qué significa “riesgo”?

1. El  conocimiento de los resultados posibles no asegura nada sobre el riesgo que se asume al tomar una decisión.

Pongamos que usted, una semana antes de casarse, juega a la lotería y gana. Pero decide cobrar el premio un día después de contraer matrimonio contra el sabio consejo de su santa madre.

¿Cuál es la probabilidad que tres años después usted siga feliz y en matrimonio?

Seamos generosos y digamos 90%. A juzgar por esa probabilidad, cobrar un día antes o después resultaría lo mismo. NO, su madre tiene razón. Pensemos en la situación opuesta.

Usted decide cobrar el premio dos días antes. Lo primero que podemos concluir es que la probabilidad de seguir en feliz y en matrimonio luego de tres años se reduce a la mitad: 45%. ¿Por que? Solo imagine cuantas noches, antes de irse a la cama, su mujer le va a reprochar esa desconfianza al no querer compartir el premio con ella (a.k.a. bienes gananciales).  ¿Se lo imaginó? No es tan difícil, vió.

Sin embargo, contra toda lógica, ahora el riesgo es menor. Porque si bien la probabilidad de un matrimonio exitoso disminuyo de 90% a 45%, usted no tendrá que compartir el premio en caso de divorcio (Dios no lo permita!). Aclaración: usted debería pedirle a la mamma que lo cobre, no sea el caso que lo guarde debajo del colchón, ahí es ganancial estimado.

2. El dilema del futuro es que antes de que ocurra un evento, hay muchos posibles resultados, pero al final del día solo uno terminara ocurriendo.

Su equipo de barrio junto todas las tapitas de campari y se gano la posibilidad de jugar un amistoso contra el Milan en el San Siro. El partido tiene tres posibles resultados para Los Fanas del Almendrado de Palermo: empate, derrota o triunfo. Estas posibilidades son antes de empezar porque luego de los 93 minutos (algo de alargue nos van a dar, aunque estemos 15 a 0) solo habrá ocurrido uno de ellos. Ni dos ni tres, solo uno.

¿Cuál es el riesgo en este caso? Si usted antes de empezar el partido decide apostar todos sus ahorros, su casa, las joya de la abuela y el fiat 600 de colección de su tío Antonio a que pierden contra el Milán (algo irreprochable porque es el resultado más probable), el riesgo que asume es ALTO.

Usted no sabe, por eso yo se lo cuento, que los italianos con el tema de las apuestas son complicados. Esa mañana, los jugadores del Milan vieron que las apuestas on line pagaban 300 a 1 a favor de ellos. Entonces decidieron hacer un vaquita de $ 2 milones y apostar en su contra. Total, esto de ir para atrás es cosa de todas los días en la península. Ahora usted tiene un problema serio. No solo terminará perdiendo la apuesta, sino también todo lo que usted tiene. Por lo tanto, antes de ingresar a la casa de apuestas, recomendamos apostar justo en el limite donde a uno no lo puedan echar de casa si las cosas salen mal. Para jugar este juego es importante contar con la posibilidad de revancha.

3. Todo lo que podemos hacer son estimaciones inteligentes, tratar de tener una idea aproximada de las magnitudes que involucran nuestras decisiones y comprender las consecuencias si estamos equivocados.

O hacerle caso a la mamma que hace mucho que esta en este mundo y sabe más por vieja que por otra cosa.

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