Excursión a Davos

El Presidente, decidido a enderezar la economía, los mandó a todos de viaje. A Caputo le tocó Nueva York y Londres; lejos el más favorecido ya que nada se compara a viajar en business y de noche sobre el Atlántico Norte. A Dujovne lo envían a los Alpes Suizos. Pero para que no se lo tome como unas vacaciones (por las que le cortaron cuando estaba en las playas de Uruguay); le ponen de compañera de cuarto a Malcorra. En fin, todo no se puede.

¿Por qué no viaja Macri a Davos? Esta vuelta no será todo risas. Ahora hay que contar que la economía cayó un 2.5% en 2016, que el déficit fiscal sigue alto y que el consumo, clave para atraer inversiones, se desplomó porque los salarios no pudieron ganarle a la inflación (40% a 35% terminó el partido; si la diferencia es mayor a 3% es goleada).

Este es el desafío de Dujovniano: explicar que en un año electoral la economía volverá a crecer y al mismo tiempo se controlará el gasto. Ajustar y crecer, salvo para economías abiertas como Irlanda, es imposible. Sino pregúntele a Brasil. Temer congeló el gasto por 20 años para revertir la mayor recesión en 100 años y lo único que logro es bajar las expectativas de crecimiento para 2017. Algunos creen que primero hay que ajustar para crecer y otros al revés. Obama adoptó la segunda opción y mal no le fue. Pero ellos imprimen los dólares y el resto de los mortales no; así cualquiera!

Malcorra no la tiene tampoco nada fácil. En diciembre, Frigerio viajó a China para pedir 1) US$ 33.000M en créditos para 8 proyectos de infraestructura y 2) que en los supermercados chinos no den más vuelto con caramelos. Los chinos accedieron al primero porque el segundo se complica ante la falta de monedas (la excusa de siempre). A cambio, sólo le pidieron una cosa: que los reconozcan como economía de mercado. Es decir, que les dejen vender sus productos por debajo del costo y no enojarse por ello. Lamentablemente, Argentina ahí esta alineada con EE.UU. y Europa. y tiene las manos atadas.

Caputo es quien a priori tiene el desafío más sencillo. La tasa de interés en EE.UU. disminuyó desde los máximos de noviembre y los mercados de deuda volvieron a interesarse por nosotros. Argentina paga tasas muy atractivas y por su bajo nivel de deuda, sigue siendo negocio prestarle. Pero también es merito del Ministro haber salido a pedir antes de que asuma Trump el 20/1. Nadie sabe lo que pueda hacer con su cuenta de Twitter ese día; mejor prevenir. Caputo es ese jugador que todo equipo quisiera tener de titular. Es discreto y efectivo y no se pelea con los periodistas. Si el 20/1 no pasa nada, nadie se lo agradecerá pero si la cosa se complica, los US$ 17.000M que debemos pagar en el 2º trimestre harían cuesta arriba el camino hacia las PASO de Agosto.

Todo muy lindo pero al final la buena letra frente al mundo la hizo Macri el año pasado. Lo que no queda muy claro es la estrategia final; como diría mi abuela: “hijo, no se puede estar en la misa y en la procesión”. O se le pide a los chinos una mano o nos alineamos con occidente. Con EE.UU. lamentablemente, la buena onda con Obama se terminó (sólo porque se va) y la cosa con Trump, por ahora, es una incógnita. Se vienen tiempos interesantes, pero quédese tranquilo todo esto se cocina mientras Ud. no sale del asombro por el precio de la latita de gaseosa en la playa.

%d bloggers like this: