Trump On, Trump Off

Nota publicada en contratapa del diario El Economista -1/2/17-.

El 15 de septiembre de 2008, luego de que le soltarán la mano a Lehman Brothers, los muchachos del Departamento del Tesoro de EE.UU. tuvieron que cambiar de plan y rescatar menos 48 horas más tarde a la compañía de seguros American International Group (AIG).

La era del Risk On, Risk Off

El rescate de AIG marcó el nacimiento de la era del Risk On, Risk Off. Cuando el gobierno garantizaba la supervivencia del sistema era tiempo de Risk On y había que comprar acciones y commodities y vender bonos del Tesoro (por su baja rentabilidad). Pero gracias a la doble personalidad que tienen los mercados, luego venía el tiempo del Risk Off. Se compraban bonos (porque eran más seguros) y se vendía todo lo demás. Así estuvimos entre 2009-2011: entre “la vida es bella” y “el fin del mundo”.

Los años del Fed On, Fed Off

Entre 2012 y 2016 el lema cambio por Fed On, Fed Off, pero la lógica siguió siendo la misma. Cada vez que la economía parecía entrar en una meseta se mostraba Ben Bernanke y anunciaba el enésimo programa de estimulo monetario (QE) que inauguraba el tiempo de Fed On. Cuando sobrevenía el miedo a un aumento de la tasa (tapering), hablábamos del Fed Off.

A pesar de las ideas y vueltas, en todos esos años los mercados nunca detuvieron su marcha y finalmente el Dow pudo superar los mágicos 20.000 puntos el 25 de enero pasado.

Nace el Trump On, Trump Off

En este 2017 que comienza se le vuelve a cambiar el nombre al viejo paradigma de comprar acciones y vender bonos cuando todo se ve bien: nace el Trump On, Trump Off.

Esta vez el debate es si creemos que Donald J. Trump será capaz de hacer crecer la economía estadounidense 4% al año, muy por encima de su potencial (según la Fed este sería del 1,5%), o no. ¿Cómo lo logrará? Nadie lo sabe, algunos hablan de una combinación entre gasto en infraestructura y rebaja de impuestos. Hasta la semana pasada, el mercado estaba en modo Trump On, pero por estos días parece virar hacia el Trump Off. El reciente anuncio sobre la restricción a la inmigración se interpretan como un desvío innecesario del que debería ser su principal foco: la economía.

El imperio de la ley

A diferencia de otras épocas, las recientes medidas del Presidente de EE.UU. intentan pasar por alto las instituciones burlando así años de tradición anglosajona por el apego a la ley. Esto supone una alteración a la dinámica On-Off que vimos anteriormente porque implica un posible deterioro de la institucionalidad. Recordemos que esta es la razón por la que los mercados emergentes cotizan con descuento respecto de los desarrollados: la falta de instituciones solidas. No es lo mismo ganar 3% haciendo negocios en Alemania que 15% en Argentina. Uno está garantizado, el otro puede desaparecer de un plumazo (presidencial).

El tiempo dirá si al final se produce ese descuento. Dependerá si la sociedad civil estadounidense y la Justicia son capaces de poner límites a Trump. Aquí tuvieron que pasar diez años (hasta las PASO de 2013) y marchas como el 8-N para evitar un destino posible como Venezuela. Esperamos que EE.UU. no se parezca en el futuro a nosotros, tal como lo planteó Paul Krugman en una de sus últimas columnas.

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