Lo mejor está por venir

Nota publicada en contratapa del diario El Economista -25/4/18-.

La razón de ser un médico es curar, la de un chef cocinar y la de un inversor, mirar hacia adelante para descontar el futuro hoy. Es por este motivo que pueden pagar por una acción de Amazon un BPA (Beneficio por Acción) de 318 (es decir, la capitalización de mercado de US$706.206M equivale a 318 veces la utilidad acumulada en los últimos 12 meses, US$2,244M). Para comprender la expectativa incorporada en el precio, basta compararlo con las 21 veces que se pagan por las 500 empresas más grandes de EE.UU. representadas en el índice S&P 500. Es la promesa de un futuro mejor por la cual también los inversores pagan por Netflix un BPA 193, por lo que su valor de mercado alcanza los US$131.611M (con una ganancia de sólo US$709M), es decir, un poco menos que Disney (US$149.781M) que tiene una utilidad anual 13 veces mayor (US$9.355M).

Podemos ensayar otras explicaciones como por ejemplo, que los inversores le siguen pasando factura a Walt por haber matado a la mamá de Bambi (¿se hubiera animado a tanto en esta época de corrección política?), o que los capitalistas no escuchan la opinión del “Puma” Goity, que calificó la serie “La casa de papel” como una “garompa”, raro, ¿no?. Porque si bien la plataforma no nos deja disfrutar las dos temporadas de “Los Roldán”, si podremos ver en breve el estreno de la segunda temporada de “Los Psiconautas” con Florencia Peña y gran elenco. Creo que uno debería contextualizar los comentarios del Puma en el marco de la competencia desleal porque en Netflix, a diferencia del Estado argentino, no corre el compre nacional.

En Netflix convive lo nuevo y lo viejo, las formulas probadas y los géneros de vanguardia como “Black Mirror” o “Altered Carbon”. Es como la política argentina, frente a un Marcos Peña, hay siempre un Barrionuevo. Sino pregúntele a CFK como hizo para ganar en 2011 con el 54%. La respuesta es fácil: enfrente estaban Eduardo Duhalde y Ricardo Alfonsín y la novedad era Hermes Binner (¡estábamos salvados!).

Cambiemos apuesta a que los electores miren como lo hace el mercado hacia adelante y compren la idea de un “segundo semestre”. ¿Pero de que se trata ese segundo semestre del que tanto se habla? Es un semestre donde la inflación estaría debajo del 10%, el crecimiento se mantuviera en un 3-3.5% anual y la pobreza se ubicaría cerca del 15%. Hasta ese entonces, Cambiemos “sólo” podrá exhibir como logros la salida del cepo, el acuerdo con los Holdouts y el ajuste de precios relativos (tarifas), pero todo esto quedará atrás en breve ya que pertenece a trama de la primera temporada, así que querido guionistas del Pro, a trabajar, que se nos viene el estreno y todavía no está el libreto (los actores se eligen al final, eso es lo de menos).

Segunda temporada

La cuarta temporada de los “Vikingos” (lo siento Puma, no encontramos mucho material para reflexionar en “Noche y Día”) nos enseñó como el gran rey Egberto de Wessex anexó fácilmente al vecino reino de Mercia gracias a la manipulación que hace del miedo de los británicos a los “Hombres del Norte”. Sin embargo, en el final, ese recurso termina por agotarse y ni él puede escapar a su destino. Cambiemos debería entender que en su batalla contra el populismo (el que pide congelamiento de tarifas o que trata de impedir la llegada de las “Low Cost”) no es una confrontación contra el kirchnerismo, sino contra toda una estirpe de grandes políticos como Raúl Alfonsín (que la emoción al recordar su lectura del Preámbulo de la Constitución Nacional en aquella colmada 9 de Julio no nos nuble la razón) o de Hipólito Yrigoyen. Por suerte y gracias a los liberales de siempre, la imagen de Juan Domingo Perón ya perdió bastante de su brillo original. Por eso el desafío de Mauricio Macri será mostrar que es posible ese segundo semestre y que Cambiemos es la mejor opción para alcanzarlo.

No es un Bitcoin, es Metrogas

Los mercados también funcionan en Argentina como mecanismos previsores (adelantan el futuro) sino miren la evolución de la acción de Metrogas desde 2015. El gráfico no es muy distinto al del Bitcoin. Cotizaba a $3.52 el viernes previó las elecciones presidenciales de 2015 (23/10) y luego de un +2.400%, llegó a cotizar a 88.45 a principios de febrero de 2018 (01/02). Lo más interesante que es a mediados de julio del año pasado, en medio de las idas y vueltas con el tema tarifas, la acción todavía cotizaba por debajo de los $20 ¿Qué impulsó al mercado a duplicar su precio para diciembre? ¿Fue el volumen? La respuesta es siempre si (porque hay más compradores que vendedores) pero no sabremos nunca porque estos eventos ocurren en un determinado día o mes o porque el máximo fue 88.45 y no $50 o $100. Los mercados no son exactos, pero son muchos más racionales de lo que uno piensa (sobre todo cuando se quedó afuera y perdió la oportunidad de hacerse rico). Con los aumentos de tarifas bastante encaminados, en particular luego de este último embate de la oposición, ¿qué pasará con las eléctricas o distribuidoras de gas? Seguramente acompañen el movimiento general del mercado (índice MERVAL) pero ya no serán el futuro porque este le pertenecerá a otros sectores: será el tiempo buscar las acciones de la “segunda temporada”. ¿Cuáles compañías podrían ser las grandes ganadoras? ¿Siderúrgicas? ¿Telecomunicaciones? Tal vez pueda ser la oportunidad para alguna compañía del sector de entretenimiento que cumpla el deseo de nuestro querido “Puma” Goity y le provea de los fondos necesarios para producir ficción nacional en “serio” y evitarnos que veamos las “garompas” importadas de siempre.

%d bloggers like this: