Lo que viene, las dudas y lo que ya sabemos.

Nota publicada en ambito.com -4/7/18-.

Luego de unos días de calma con el dólar, vale la pena parar la pelota y pensar en lo que viene, las dudas que tenemos y lo que ya todos sabemos.

Arranquemos.

Lo malo (-):

  • Las revisiones a la baja del crecimiento del PBI 2018: pasamos de un optimista +2.7% a un misero +0.4% del FMI. Tal vez tengamos pronto + estimaciones pesimistas, incluso que hablen de recesión para 2018.
  • El déficit financiero: del 5% estimado para 2018 es un piso porque con el canje de Lebacs y Letras Intransferibles en USD del BCRA por Letras en USD del Tesoro, este debería subir entre un 0.8-1%.
  • La paridad de los bonos: cuando el Bonar 24 (AY24) rinde 7.4% y el Discount (DICA) cerca 8.8%, uno se pregunta: ¿cuánto falta para que el mercado comienza a hablar de probabilidad (baja) de default sino bajan pronto estas TIRes?
  • Encuestas: Para noviembre o diciembre, seguramente tengamos las primeras encuestas con CFK liderando en PBA y bien posicionada a nivel nacional.

Lo bueno (+):

  • El desarme de la “bola” de las Lebacs: Entre la caída del stock por no renovación y el salto el en tipo de cambio, la cantidad de Lebacs en USD cayó casi un 50% y las perspectivas es que esa cifra continué disminuyendo (¡por fin! Era hora que dejáramos de hablar de las Lebacs).
  • Emisión (sana) de AR$: El BCRA podrá emitir pesos a pesar del acuerdo con el FMI. En una economía con una inflación del >27%, el desarme de las Lebacs permitirá expandir la base monetaria e inyectar liquidez y evitar un colapso del crédito.

La incógnita (¿?):

  • ¿La recaudación en los próximos meses podrá sostener el buen desempeño de junio? Muy difícil saberlo.
  • ¿Cuánto será el pass-through de esta devaluación? Es cierto que el pass-through con Cambiemos en el gobierno (devaluación dic-2015 y may-2017) fue menor que con CFK (ene-2014), pero es todavía prematuro saber donde se estabilizará la inflación con tantas variables en el aire.

Lo que sigue mal (=):

  • La posición técnica de los inversores de Argentina sigue siendo muy mala. No quedan compradores porque estamos todos comprados. El blanqueo hizo que muchos argentinos (compradores naturales) se cargasen de activos argentinos. Por otro lado, los Fondos “long only” como Templeton y Black Rock aparecen muy sobre comprados de bonos argentinos y cada repunte en el precio es oportunidad de venta. Los Hegde Funds que compraban en la época de CFK (2013-2015) lo hacían a tasas de 13-14% y, lamentablemente “we are not there yet”. Cómo diría un amigo, entre los “long only funds” y los “hegde funds”, “mind the gap”.

Conclusión:

La travesía por el desierto recién comienza y falta mucho para ver catalizadores. Las próximas elecciones presidenciales podrían desatar (para bien o para mal) un re-posicionamiento de los inversores pero recién en marzo-abril de 2019 podremos empezar a descontar algún escenario con cierta probabilidad de ocurrencia.

En el mientras tanto, habrá que tener paciencia y no entusiasmarse con lo rebotes que pueda tener el mercado. En 2019 muchos factores jugarán a favor para que se regenere la oferta de dólares que hoy brilla por su ausencia (la nueva cosecha, el gas de Vaca Muerta y ahorro por veranear en las Toninas), pero para ese mundo “ideal” falta mucho; “wait and see”, este mercado no es para ansiosos.

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