Cuando vale más escuchar al trader que al Presidente del BCRA

Nota publicada por Cohen S.A. -21/9/18-.
En el día de ayer participamos de reunión celebrada por las autoridades del BCRA, Luis Caputo y Gustavo Cañonero, para las principales ALyCs y Sociedades Gerentes de Fondos Comunes del mercado local.
La idea del encuentro según manifestaron las propias autoridades fue, por un lado, dar a conocer la visión del Presidente sobre la crisis cambiaria que afecta a nuestra economía y, por el otro, escuchar las opiniones y sugerencias de los representantes del mercado.
Durante la reunión se escucharon las diversas problemáticas que atraviesa la industria, en especial la de Fondos Comunes, desde la virtual desaparición de las Lebacs. La queja principal se debe a que las nuevas Letras del Tesoro (Lecaps) no cumplen con los tres requisitos que hicieron exitosas a las letras del banco central: liquidez, rentabilidad y calidad crediticia.

Luis Caputo fue claro en este punto: no es bueno para el sistema que los ahorros en pesos de los argentinos se canalicen a través de instrumentos emitidos por el BCRA y que compitan con los plazo fijos de los bancos. La idea del Presidente y de su Vice, Gustavo Cañonero, es devolver al sistema bancario su rol de intermediación financiera.
Por esta razón, en las últimas semanas los Fondos T+1 han cedido terreno ante los tradicionales Fondos de Money Market y T+0. Esta nueva política supone una ruptura abrupta y definitiva con la anterior gestión de Federico Sturzenegger.
Ante esta perspectiva, varios agentes solicitaron que alguna entidad pública pudiese funcionar como “market maker” de las Lecaps a fin de darle la liquidez y la profundidad de mercado de las que hoy carecen; sobre este punto, las autoridades tomaron nota del pedido pero sin brindar una solución en el corto plazo.
Las etapas de la crisis
La parte más interesante y, que en cierta forma completa la presentación realizada por Luis Caputo en el último congreso del IAEF en Mendoza del cual participamos, fue su visión sobre la dinámica de la actual crisis.
El Presidente del BCRA distingue dos períodos diferentes de la crisis:
–  La primera etapa, que va de mediados de abril hasta fines de julio, él la define como una crisis cambiaria donde la Argentina tuvo que ajustar el tipo de cambio hacia el alza por el cierre de los mercados externo de deuda;  
– La segunda etapa, que comienza a principios de Agosto, fue una crisis crediticia desatada por “el escándalo de los cuadernos” que cuestionó los fundamentales de la economía Argentina. Esta segunda etapa de la crisis ha sido mucho más violenta y recesiva que la anterior y tuvo su jueves negro el pasado 30/8.
Pareciera que la crisis crediticia concluyó luego de la exitosa colocación de Lecaps del día miércoles 19/9 por el interés despertado por parte de los inversores. La caída en el riesgo país y el retroceso en la cotización del dólar en el día de ayer parecieran darle la razón.
Otro de los puntos altos de la reunión fue el anticipo de una mayor claridad en los alcances y objetivos de la política monetaria una vez que se celebre el nuevo acuerdo con el FMI. Luis Caputo aprovechó para excusarse por no haber podido ser más claro en cuanto a la política del BCRA debido a la emergencia cambiaria en la que se inicio su gestión el pasado mes de junio. Pero por sus palabras quedó claro de que no se tratará de un nuevo esquema de metas de inflación.
Durante varios momentos de la exposición volvió a reforzar la idea de que utilizar reservas para estabilizar el dólar es un error. Para validar su punto de vista, hizo referencia a la calma lograda durante el mes de julio cuando el dólar se mantuvo en los $27. Esta tranquilidad demostró ser de poca utilidad ya que ante un nuevo shock domestico (cuadernos) y externo (Turquía), la situación se deterioró con enorme rapidez que terminó llevando el tipo de cambió hasta los $41.
Conclusión
De la reunión de ayer y de la del IAEF de hace dos semanas, destacamos el optimismo y la tranquilidad que contagia el Presidente del BCRA. Pareciera que lo peor va quedando atrás (crisis crediticia) y que sólo falta esperar al nuevo acuerdo con el FMI para conocer qué piensa en profundidad esta nueva conducción sobre las herramientas y medidas necesarias para bajar la inflación.
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