#BeforeTheMedialun: el comienzo

Mis reflexiones antes del desayuno:

481 palabras 

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“Buy the dip”

“Buy the dip” (“oportunidad de compra”) pensé los primeros días de octubre cuando el S&P500 cayó más de 200 puntos desde sus máximos (21/9/18).

Parecía que estaba en lo cierto porque el mercado se recuperó (algo) entre el 11/10 y el 16/10. Sin embargo, no pudo sostener el envión y volvió a caer (del 16/10 al 29/10) pero para resurgir nuevamente (entre 29/10 y el 7/11). ¿Qué pasó desde aquel “buy the dip” hasta el pánico de ayer (20/11)? Tuvimos que cambiar la narrativa, es decir, de “no pasa nada, la economía americana viene como una tromba” a “me preocupa que la suba de la tasa por parte de la Fed complique el panorama de la acciones y el mercado se vuelva más exigente con las apuestas” (una ridiculez, sobre todo en un año donde Apple, Amazon, Netflix y Google fueron quienes tiraron del carro mientras el resto del S&P500 miraba de costado).

Lo que si cambió en este último tiempo (vaya novedad, no?) es que si Ud. decide invertir e irse de vacaciones tranquilo, lo puede hacer a una tasa del 2.75%. Todo un cambio de paradigma porque hasta el año pasado, el costo de oportunidad de invertir en “algo que de arriba de cero” era ínfimo. Ahora ese costo está en alza dado que la tasa americana (tal como esperamos) seguirá subiendo.

Por eso estamos viendo un mercado que está acomodando algunos precios (dicho esto con el diario del lunes, obvio) que lucen un poco excesivos en este momento de desaceleración global (Alemania, China y Japón pero no así EE.UU. que sigue a toda marcha) y de fin de los estímulos monetarios por parte de los bancos centrales desarrollados.

Petróleo y Emergentes

¿Advine quien fue el patito feo de la corrección de ayer? Si, nosotros, los sospechosos de siempre: materias primas y emergentes. Somos como cuando de adolescente uno se enamoraba de un chica (o chico) en la playa. Durante un tiempo, el encanto funcionaba más luego, al regresar a la ciudad y a las obligaciones, el encanto se terminaba. Eso es lo que le paso al petróleo ayer (en realidad, desde hace un mes). La Argentina, en este contexto, sufre y mucho: nuestros bonos se derritieron con caídas del -1.5% en un día donde daba igual si lo que se vendía era el Bonar 2024, el Discount 2033 o el Century (Global 2117); a todos le dieron por igual.

What Next?

¿Cómo sigue? El mercado está en el proceso de aceptación de que la época dorada de estimulo monetario llega a su fin y comienza una nueva etapa donde habrá que barajar y dar de nuevo o afinar (aún más) el lápiz para seleccionar con más cuidado donde invertimos.

Mientras antes lo digiera (el mal trago) mejor. Tal vez, esta mañana todo abra para arriba y por un tiempo nos olvidemos del día de hoy (lo dudo). Pero el futuro está cada vez más cerca.

Ahí fue el #1/2018.

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